Wednesday, December 17, 2014


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El presidente de Estados Unidos ha dado por finalizada una política con Cuba que califica de 'fracaso' y ha anunciado que restablecerá las relaciones diplomáticas con el país que preside Raúl Castro.

Buenas tardes. Hoy en día, los Estados Unidos de América está cambiando su relación con el pueblo de Cuba.
En los cambios más significativos de nuestra política en más de cincuenta años, vamos a terminar con un enfoque anticuado que, durante décadas, no ha logrado avanzar nuestros intereses, y en su lugar vamos a empezar a normalizar las relaciones entre nuestros dos países. A través de estos cambios, tenemos la intención de crear más oportunidades para el pueblo estadounidense y cubano, y comenzar un nuevo capítulo entre las naciones de las Américas.
Hay una complicada historia entre Estados Unidos y Cuba. Nací en 1961 - poco más de dos años después de que Fidel Castro tomó el poder en Cuba, y sólo unos meses después de la invasión de Playa Girón, que trató de derrocar a su régimen. Durante las próximas décadas, la relación entre nuestros países juega en el contexto de la Guerra Fría, y firme oposición de Estados Unidos al comunismo. Estamos separados por poco más de 90 kilómetros. Pero año tras año, una barrera ideológica y económica endureció entre nuestros dos países.
Mientras tanto, la comunidad cubana en el exilio en los Estados Unidos hicieron enormes contribuciones a nuestro país - en la política y los negocios, la cultura y los deportes. Como inmigrantes antes, los cubanos ayudaron a rehacer América, como también ellos sentían un anhelo doloroso por la tierra y las familias que dejaron atrás. Todo ello ligado Latina y Cuba en una relación única, a la vez familiar y enemigos.
Con orgullo, los Estados Unidos ha apoyado la democracia y los derechos humanos en Cuba a través de estas cinco décadas. Lo hemos hecho principalmente a través de políticas que tenían como objetivo aislar a la isla, lo que impide el viaje más básico y el comercio que los estadounidenses pueden disfrutar en cualquier otro lugar. Y aunque esta política se ha basado en la mejor de las intenciones, ninguna otra nación se une a nosotros en la imposición de estas sanciones, y ha tenido poco efecto más allá de proporcionar el gobierno cubano con una justificación de las restricciones a su gente. Hoy, Cuba sigue siendo gobernada por los Castro y el Partido Comunista que llegó al poder hace medio siglo.
Ni el pueblo norteamericano, ni cubanos están bien servidos por una rígida política que tiene sus raíces en los acontecimientos que tuvieron lugar antes de que la mayoría de nosotros hemos nacido. Considere la posibilidad de que las relaciones de más de 35 años, que hemos tenido con China - un país mucho más grande también gobernado por un partido comunista. Hace casi dos décadas, restablecimos relaciones con Vietnam, donde peleamos una guerra que se cobró más estadounidenses que cualquier confrontación de la Guerra Fría.
Es por eso que - cuando entré en la oficina - Le prometí a reexaminar nuestra política de Cuba. Como punto de partida, que levantó las restricciones para los cubano-estadounidenses para viajar y enviar remesas a sus familiares en Cuba. Estos cambios, una vez polémico, ahora parecen obvias. Cubanoamericanos se han reunido con sus familias, y son los mejores embajadores posibles para nuestros valores. Y a través de estos intercambios, una generación más joven de los cubano-americanos ha cuestionado cada vez más un enfoque que hace más para mantener a Cuba cerrada desde un mundo interconectado.
Aunque he estado dispuesto a tomar medidas adicionales para algún tiempo, un gran obstáculo estaba en nuestro camino - el encarcelamiento injusto, en Cuba, de un ciudadano estadounidense y la USAID subcontratista Alan Gross por cinco años. Durante muchos meses, mi gobierno ha mantenido conversaciones con el gobierno cubano sobre el caso de Alan, y otros aspectos de nuestra relación. Su Santidad Francisco emitió un llamamiento personal a mí, y al presidente de Cuba, Raúl Castro, instándonos a resolver el caso de Alan, y para hacer frente a los intereses de Cuba en la liberación de tres agentes cubanos que han sido encarcelados en los Estados Unidos por más de 15 años.
Hoy en día, Alan regresó a casa - reunirse con su familia por fin. Alan fue liberado por el gobierno de Cuba por razones humanitarias. Por otra parte, a cambio de los tres agentes de Cuba, Cuba dio a conocer hoy uno de los agentes de inteligencia más importantes que Estados Unidos ha tenido nunca en Cuba, y que ha sido encarcelado durante casi dos décadas. Este hombre, cuyo sacrificio se ha conocido sólo a unos pocos, a condición de América con la información que nos ha permitido detener a los red de agentes cubanos que incluían los hombres trasladados a Cuba de hoy, así como otros espías en los Estados Unidos. Este hombre es ahora con seguridad en nuestras costas.
Habiendo recuperado estos dos hombres que sacrificaban para nuestro país, ahora estoy tomando pasos para colocar los intereses de los pueblos de ambos países en el centro de nuestra política.
En primer lugar, he instruido Secretario Kerry para comenzar de inmediato las conversaciones con Cuba para restablecer las relaciones diplomáticas que han sido cortadas desde enero de 1961. En el futuro, los Estados Unidos restablecerá una embajada en La Habana, y funcionarios de alto rango visitará Cuba.
Donde podemos promover los intereses compartidos, lo haremos - en temas como la salud, la migración, la lucha contra el terrorismo, el narcotráfico y la respuesta a desastres. De hecho, hemos visto los beneficios de la cooperación entre nuestros países antes. Era un cubano, Carlos Finlay, quien descubrió que los mosquitos llevan la fiebre amarilla; su trabajo ayudó a Walter Reed luchar contra ella. Cuba ha enviado a cientos de trabajadores de la salud a África para luchar contra el Ébola, y creo que los trabajadores de la salud cubanos y norteamericanos deben trabajar codo con codo para detener la propagación de esta enfermedad mortal.
Ahora, donde no estamos de acuerdo, vamos a plantear esas diferencias directamente - como vamos a seguir haciendo en temas relacionados con la democracia y los derechos humanos en Cuba. Pero creo que podemos hacer más para apoyar al pueblo cubano y promover nuestros valores a través del compromiso. Después de todo, estos 50 años han demostrado que el aislamiento no ha funcionado. Es hora de un nuevo enfoque.
En segundo lugar, he instruido Secretario Kerry para revisar la designación de Cuba como un estado patrocinador del terrorismo. Esta opinión se regirá por los hechos y la ley. El terrorismo ha cambiado en las últimas décadas. En un momento en que estamos enfocados en las amenazas de Al Qaeda para ISIL, una nación que cumpla con las condiciones y la renuncia al uso del terrorismo no debería enfrentarse a esta sanción.
En tercer lugar, estamos tomando medidas para aumentar los viajes, el comercio y el flujo de información desde y hacia Cuba. Esto es fundamentalmente acerca de la libertad y la apertura, y expresa también mi creencia en el poder del compromiso de pueblo a pueblo. Con los cambios que estoy anunciando hoy, será más fácil para los estadounidenses viajar a Cuba, y los estadounidenses será capaz de utilizar tarjetas de crédito y débito estadounidenses en la isla. Nadie representa los valores de Estados Unidos mejor que el pueblo estadounidense, y creo que este contacto en última instancia, hacer más para empoderar al pueblo cubano.
También creo que más recursos deben ser capaces de llegar al pueblo cubano. Así que estamos aumentando significativamente la cantidad de dinero que puede ser enviado a Cuba, y la eliminación de los límites a las remesas que apoyan proyectos humanitarios, el pueblo de Cuba, y el sector privado cubano emergente.
Creo que las empresas estadounidenses no se deben poner en desventaja, y que el aumento del comercio es bueno para los estadounidenses y para los cubanos. Así que vamos a facilitar las transacciones autorizadas entre Estados Unidos y Cuba. Instituciones financieras estadounidenses podrán abrir cuentas en instituciones financieras cubanas. Y será más fácil para los exportadores estadounidenses para vender mercancías en Cuba.
Creo en el libre flujo de información. Cubanos Desafortunadamente, nuestras sanciones a Cuba han negado el acceso a la tecnología que ha permitido que los individuos de todo el mundo. Así que he autorizado el aumento de conexiones de telecomunicaciones entre los Estados Unidos y Cuba. Las empresas podrán vender productos que permiten a los cubanos para comunicarse con los Estados Unidos y otros países.
Estos son los pasos que puedo tomar como Presidente para cambiar esta política. El embargo que se ha impuesto durante décadas está ahora codificado en la legislación. A medida que estos cambios se desarrollan, espero con interés la participación del Congreso en un debate honesto y serio sobre el levantamiento del embargo.
Ayer, hablé con Raúl Castro para finalizar la liberación de Alan Gross y el intercambio de prisioneros, y describir cómo vamos a avanzar. Dejé claro mi firme convicción de que la sociedad cubana se ve limitada por las restricciones a sus ciudadanos. Además del regreso de Alan Gross y el lanzamiento de nuestro agente de inteligencia, celebramos la decisión de Cuba de liberar a un número considerable de presos cuyos casos se plantearon directamente con el gobierno cubano por mi equipo. Damos la bienvenida a la decisión de Cuba de proporcionar un mayor acceso a Internet a sus ciudadanos, y que siga aumentando el compromiso con las instituciones internacionales como las Naciones Unidas y el Comité Internacional de la Cruz Roja que promueven valores universales.
Pero estoy bajo ninguna ilusión sobre las barreras continuas a la libertad que se mantienen para los cubanos comunes y corrientes. Estados Unidos cree que no hay cubanos deben enfrentar el acoso o arresto o palizas simplemente porque están ejerciendo un derecho universal a hacer oír su voz, y vamos a seguir apoyando a la sociedad civil en ese país. Mientras que Cuba ha hecho reformas para abrir gradualmente su economía, seguimos creyendo que los trabajadores cubanos deben tener libertad para formar sindicatos, al igual que sus ciudadanos deben ser libres de participar en el proceso político.
Por otra parte, dada la historia de Cuba, espero que seguirá apostando por las políticas exteriores que a veces puede ser fuertemente en desacuerdo con los intereses estadounidenses. No espero que los cambios que estoy anunciando hoy para lograr una transformación de la sociedad cubana durante la noche. Pero estoy convencido de que a través de una política de compromiso, podemos estar más eficazmente nuestros valores y ayudar al pueblo cubano a ayudarse a sí a medida que avanzan en el siglo 21.
Para aquellos que se oponen a las medidas que estoy anunciando hoy, permítanme decir que respeto su pasión y comparto su compromiso con la libertad y la democracia. La cuestión es cómo mantenemos ese compromiso. No creo que podemos seguir haciendo lo mismo durante más de cinco décadas y esperar un resultado diferente. Por otra parte, no sirve a los intereses de Estados Unidos, o el pueblo cubano, para tratar de empujar a Cuba hacia el colapso. Incluso si eso trabajado - y no lo ha hecho durante 50 años - lo sabemos por la experiencia ganada con tanto esfuerzo que los países tienen más posibilidades de disfrutar de una transformación duradera si su gente no son sometidos al caos. Hacemos un llamado a Cuba para liberar el potencial de 11 millones de cubanos, poniendo fin a las restricciones innecesarias a sus actividades políticas, sociales y económicas. En ese espíritu, no debemos permitir que las sanciones estadounidenses a añadir a la carga de los ciudadanos cubanos que intentamos ayudar.
Para el pueblo de Cuba, América se extiende una mano de amistad. Algunos de ustedes han mirado a nosotros como una fuente de esperanza, y seguiremos a brillar una luz de la libertad. Otros nos han visto como un antiguo intento colonizador en el control de su futuro. José Martí dijo una vez: "La libertad es el derecho de todo hombre a ser honesto." Hoy, estoy siendo honesto con usted. Nunca podemos borrar la historia entre nosotros, pero creemos que usted debe estar facultada para vivir con dignidad y autodeterminación. Los cubanos tienen un dicho acerca de la vida diaria: "No es fácil" - no es fácil. Hoy, Estados Unidos quiere ser un socio en la toma de la vida de los cubanos de a pie un poco más fácil, más libre, más próspero.
Para aquellos que han apoyado estas medidas, les doy las gracias por ser socios de nuestros esfuerzos. En particular, quiero dar las gracias a Su Santidad Francisco, cuyo ejemplo moral nos muestra la importancia de proseguir el mundo como debe ser, en lugar de simplemente conformarse con el mundo tal como es; el gobierno de Canadá, que fue sede de las conversaciones con el gobierno cubano; y un grupo bipartidista de congresistas que han trabajado incansablemente por la liberación de Alan Gross, y de un nuevo enfoque para promover nuestros intereses y valores en Cuba.
Por último, nuestro cambio en la política hacia Cuba se produce en un momento de renovado liderazgo en las Américas. Este mes de abril, estamos preparados para tener Cuba unirse a las otras naciones del hemisferio en la Cumbre de las Américas. Pero vamos a insistir en que la sociedad civil se unan a nosotros para que los ciudadanos, no sólo los líderes, están dando forma a nuestro futuro. Y hago un llamamiento a todos mis colegas líderes para dar sentido al compromiso con la democracia y los derechos humanos en el centro de la Carta Interamericana. Dejemos atrás el legado de ambos colonización y el comunismo, la tiranía de los cárteles de la droga, dictadores y farsa electoral. Un futuro de mayor paz, la seguridad y el desarrollo democrático es posible si trabajamos juntos - no para mantener el poder, no para asegurar intereses creados, pero en lugar de avanzar los sueños de nuestros ciudadanos.
Compatriotas, la ciudad de Miami está a sólo 200 kilómetros más o menos desde La Habana. Incontables miles de cubanos han llegado a Miami - en aviones y balsas improvisadas; algunos con poco pero la camisa en la espalda y la esperanza en sus corazones. Hoy, Miami se refiere a menudo como la capital de América Latina. Pero también es una ciudad profundamente americana - un lugar que nos recuerda que los ideales son más importantes que el color de nuestra piel, o las circunstancias de nuestro nacimiento; una demostración de lo que el pueblo cubano puede lograr, y la apertura de los Estados Unidos a nuestra familia al Sur. Todos somos americanos.
El cambio es duro - en nuestras propias vidas y en las vidas de las naciones. Y el cambio es aún más difícil cuando llevamos el peso pesado de la historia en nuestros hombros. Pero hoy estamos haciendo estos cambios, ya que es lo que hay que hacer. Hoy, Estados Unidos opta por cortar suelta las ataduras del pasado fin de alcanzar un futuro mejor - para el pueblo cubano, para el pueblo estadounidense, para todo nuestro hemisferio, y para el mundo.
Gracias. Que Dios los bendiga y que Dios bendiga a los Estados Unidos de América.

Good afternoon. Today, the United States of America is changing its relationship with the people of Cuba.
In the most significant changes in our policy in more than fifty years, we will end an outdated approach that, for decades, has failed to advance our interests, and instead we will begin to normalize relations between our two countries. Through these changes, we intend to create more opportunities for the American and Cuban people, and begin a new chapter among the nations of the Americas.
There's a complicated history between the United States and Cuba. I was born in 1961 -- just over two years after Fidel Castro took power in Cuba, and just a few months after the Bay of Pigs invasion, which tried to overthrow his regime. Over the next several decades, the relationship between our countries played out against the backdrop of the Cold War, and America's steadfast opposition to communism. We are separated by just over 90 miles. But year after year, an ideological and economic barrier hardened between our two countries.
Meanwhile, the Cuban exile community in the United States made enormous contributions to our country -- in politics and business, culture and sports. Like immigrants before, Cubans helped remake America, even as they felt a painful yearning for the land and families they left behind. All of this bound America and Cuba in a unique relationship, at once family and foe.
Proudly, the United States has supported democracy and human rights in Cuba through these five decades. We have done so primarily through policies that aimed to isolate the island, preventing the most basic travel and commerce that Americans can enjoy anyplace else. And though this policy has been rooted in the best of intentions, no other nation joins us in imposing these sanctions, and it has had little effect beyond providing the Cuban government with a rationale for restrictions on its people. Today, Cuba is still governed by the Castros and the Communist Party that came to power half a century ago.
Neither the American, nor Cuban people are well served by a rigid policy that is rooted in events that took place before most of us were born. Consider that for more than 35 years, we've had relations with China -- a far larger country also governed by a Communist Party. Nearly two decades ago, we reestablished relations with Vietnam, where we fought a war that claimed more Americans than any Cold War confrontation.
That's why -- when I came into office -- I promised to re-examine our Cuba policy. As a start, we lifted restrictions for Cuban Americans to travel and send remittances to their families in Cuba. These changes, once controversial, now seem obvious. Cuban Americans have been reunited with their families, and are the best possible ambassadors for our values. And through these exchanges, a younger generation of Cuban Americans has increasingly questioned an approach that does more to keep Cuba closed off from an interconnected world.
While I have been prepared to take additional steps for some time, a major obstacle stood in our way -- the wrongful imprisonment, in Cuba, of a U.S. citizen and USAID sub-contractor Alan Gross for five years. Over many months, my administration has held discussions with the Cuban government about Alan's case, and other aspects of our relationship. His Holiness Pope Francis issued a personal appeal to me, and to Cuba's President Raul Castro, urging us to resolve Alan's case, and to address Cuba's interest in the release of three Cuban agents who have been jailed in the United States for over 15 years.
Today, Alan returned home -- reunited with his family at long last. Alan was released by the Cuban government on humanitarian grounds. Separately, in exchange for the three Cuban agents, Cuba today released one of the most important intelligence agents that the United States has ever had in Cuba, and who has been imprisoned for nearly two decades. This man, whose sacrifice has been known to only a few, provided America with the information that allowed us to arrest the network of Cuban agents that included the men transferred to Cuba today, as well as other spies in the United States. This man is now safely on our shores.
Having recovered these two men who sacrificed for our country, I'm now taking steps to place the interests of the people of both countries at the heart of our policy.
First, I've instructed Secretary Kerry to immediately begin discussions with Cuba to reestablish diplomatic relations that have been severed since January of 1961. Going forward, the United States will reestablish an embassy in Havana, and high-ranking officials will visit Cuba.
Where we can advance shared interests, we will -- on issues like health, migration, counterterrorism, drug trafficking and disaster response. Indeed, we've seen the benefits of cooperation between our countries before. It was a Cuban, Carlos Finlay, who discovered that mosquitoes carry yellow fever; his work helped Walter Reed fight it. Cuba has sent hundreds of health care workers to Africa to fight Ebola, and I believe American and Cuban health care workers should work side by side to stop the spread of this deadly disease.
Now, where we disagree, we will raise those differences directly -- as we will continue to do on issues related to democracy and human rights in Cuba. But I believe that we can do more to support the Cuban people and promote our values through engagement. After all, these 50 years have shown that isolation has not worked. It's time for a new approach.
Second, I've instructed Secretary Kerry to review Cuba's designation as a State Sponsor of Terrorism. This review will be guided by the facts and the law. Terrorism has changed in the last several decades. At a time when we are focused on threats from al Qaeda to ISIL, a nation that meets our conditions and renounces the use of terrorism should not face this sanction.
Third, we are taking steps to increase travel, commerce, and the flow of information to and from Cuba. This is fundamentally about freedom and openness, and also expresses my belief in the power of people-to-people engagement. With the changes I'm announcing today, it will be easier for Americans to travel to Cuba, and Americans will be able to use American credit and debit cards on the island. Nobody represents America's values better than the American people, and I believe this contact will ultimately do more to empower the Cuban people.
I also believe that more resources should be able to reach the Cuban people. So we're significantly increasing the amount of money that can be sent to Cuba, and removing limits on remittances that support humanitarian projects, the Cuban people, and the emerging Cuban private sector.
I believe that American businesses should not be put at a disadvantage, and that increased commerce is good for Americans and for Cubans. So we will facilitate authorized transactions between the United States and Cuba. U.S. financial institutions will be allowed to open accounts at Cuban financial institutions. And it will be easier for U.S. exporters to sell goods in Cuba.
I believe in the free flow of information. Unfortunately, our sanctions on Cuba have denied Cubans access to technology that has empowered individuals around the globe. So I've authorized increased telecommunications connections between the United States and Cuba. Businesses will be able to sell goods that enable Cubans to communicate with the United States and other countries.
These are the steps that I can take as President to change this policy. The embargo that's been imposed for decades is now codified in legislation. As these changes unfold, I look forward to engaging Congress in an honest and serious debate about lifting the embargo.
Yesterday, I spoke with Raul Castro to finalize Alan Gross's release and the exchange of prisoners, and to describe how we will move forward. I made clear my strong belief that Cuban society is constrained by restrictions on its citizens. In addition to the return of Alan Gross and the release of our intelligence agent, we welcome Cuba's decision to release a substantial number of prisoners whose cases were directly raised with the Cuban government by my team. We welcome Cuba's decision to provide more access to the Internet for its citizens, and to continue increasing engagement with international institutions like the United Nations and the International Committee of the Red Cross that promote universal values.
But I'm under no illusion about the continued barriers to freedom that remain for ordinary Cubans. The United States believes that no Cubans should face harassment or arrest or beatings simply because they're exercising a universal right to have their voices heard, and we will continue to support civil society there. While Cuba has made reforms to gradually open up its economy, we continue to believe that Cuban workers should be free to form unions, just as their citizens should be free to participate in the political process.
Moreover, given Cuba's history, I expect it will continue to pursue foreign policies that will at times be sharply at odds with American interests. I do not expect the changes I am announcing today to bring about a transformation of Cuban society overnight. But I am convinced that through a policy of engagement, we can more effectively stand up for our values and help the Cuban people help themselves as they move into the 21st century.
To those who oppose the steps I'm announcing today, let me say that I respect your passion and share your commitment to liberty and democracy. The question is how we uphold that commitment. I do not believe we can keep doing the same thing for over five decades and expect a different result. Moreover, it does not serve America's interests, or the Cuban people, to try to push Cuba toward collapse. Even if that worked -- and it hasn't for 50 years -- we know from hard-earned experience that countries are more likely to enjoy lasting transformation if their people are not subjected to chaos. We are calling on Cuba to unleash the potential of 11 million Cubans by ending unnecessary restrictions on their political, social, and economic activities. In that spirit, we should not allow U.S. sanctions to add to the burden of Cuban citizens that we seek to help.
To the Cuban people, America extends a hand of friendship. Some of you have looked to us as a source of hope, and we will continue to shine a light of freedom. Others have seen us as a former colonizer intent on controlling your future. José Martí once said, "Liberty is the right of every man to be honest." Today, I am being honest with you. We can never erase the history between us, but we believe that you should be empowered to live with dignity and self-determination. Cubans have a saying about daily life: "No es facil" -- it's not easy. Today, the United States wants to be a partner in making the lives of ordinary Cubans a little bit easier, more free, more prosperous.
To those who have supported these measures, I thank you for being partners in our efforts. In particular, I want to thank His Holiness Pope Francis, whose moral example shows us the importance of pursuing the world as it should be, rather than simply settling for the world as it is; the government of Canada, which hosted our discussions with the Cuban government; and a bipartisan group of congressmen who have worked tirelessly for Alan Gross's release, and for a new approach to advancing our interests and values in Cuba.
Finally, our shift in policy towards Cuba comes at a moment of renewed leadership in the Americas. This April, we are prepared to have Cuba join the other nations of the hemisphere at the Summit of the Americas. But we will insist that civil society join us so that citizens, not just leaders, are shaping our future. And I call on all of my fellow leaders to give meaning to the commitment to democracy and human rights at the heart of the Inter-American Charter. Let us leave behind the legacy of both colonization and communism, the tyranny of drug cartels, dictators and sham elections. A future of greater peace, security and democratic development is possible if we work together -- not to maintain power, not to secure vested interest, but instead to advance the dreams of our citizens.
My fellow Americans, the city of Miami is only 200 miles or so from Havana. Countless thousands of Cubans have come to Miami -- on planes and makeshift rafts; some with little but the shirt on their back and hope in their hearts. Today, Miami is often referred to as the capital of Latin America. But it is also a profoundly American city -- a place that reminds us that ideals matter more than the color of our skin, or the circumstances of our birth; a demonstration of what the Cuban people can achieve, and the openness of the United States to our family to the South. Todos somos Americanos.
Change is hard -- in our own lives, and in the lives of nations. And change is even harder when we carry the heavy weight of history on our shoulders. But today we are making these changes because it is the right thing to do. Today, America chooses to cut loose the shackles of the past so as to reach for a better future -- for the Cuban people, for the American people, for our entire hemisphere, and for the world.
Thank you. God bless you and God bless the United States of America.








Friday, November 21, 2014

Sunday, November 16, 2014




Hace apenas seis décadas un turista visitaba La Habana, para ese entonces la urbe capitalina cumplía 436 años de su fundación - era el año 1955 - y esa emblemática capital cubana en su época dorada de los años 50 vestía un glamour único ante su mundo. 

Hoy que conmemoramos su 495 aniversario, recordemos esa bella dama del caribe inmortalizada por el lente de un turista a mediados del siglo XX.



Ferry FLORIDA HAVANA | La Habana Vieja 1955  
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas

Marina y Club Nautico | La Habana Vieja 1955  
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas

Malecon  | La Habana 1955  
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas

El Castillo del Morro | La Habana 1955  
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas
El Castillo del Morro | La Habana 1955  
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas

El Castillo del Morro | La Habana 1955  
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas

El Castillo del Morro | La Habana 1955  
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas


El Castillo del Morro | La Habana 1955  
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas

El Castillo del Morro | La Habana 1955  
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas

El Castillo del Morro | La Habana 1955  
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas


El Castillo del Morro | La Habana 1955  
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas



El Castillo del Morro | La Habana 1955  
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas


Avenida del Puerto | La Habana Vieja  1955  
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas

Avenida del Puerto | La Habana Vieja  1955  
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas
Cadetral de La Habana | La Habana Vieja  1955  
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas                                           
Cadetral de La Habana | La Habana Vieja  1955  
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas

Cadetral de La Habana | La Habana Vieja  1955  
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas


Plaza de la Catedral |  La Habana Vieja 1955  
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas

Palacio Precidencial |Avenida de las Misiones | La Habana 1955  
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas

Avenida de las Misiones | La Habana 1955  
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas

Monumento a Máximo Gomez | La Habana 1955  
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas


Hotel Nacional | El Vedado | La Habana 1955  
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas

Hotel Nacional | El Malecon | El Vedado | La Habana 1955  
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas

Hotel Nacional | El Vedado | La Habana 1955  
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas

Hotel Nacional | El Vedado | La Habana 1955  
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas

Hotel Nacional | El Vedado | La Habana 1955  
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas


Hotel Nacional | El Vedado | La Habana 1955  
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas


Hotel Nacional | El Vedado | La Habana 1955  
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas


Hotel Nacional | El Vedado | La Habana 1955  
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas

Hotel Nacional | El Vedado | La Habana 1955  
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas

Paseo del Prado |  La Habana 1955  
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas

Paseo del Prado |  La Habana 1955  
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas

Paseo del Prado | Esquina Prado y Neptuno 
Parque Cental | La Habana 1955  
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas

Paseo del Prado | Esquina Prado y Neptuno 
Parque Cental | La Habana 1955  
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas

Paseo del Prado | Esquina Prado y Neptuno 
Parque Cental | La Habana 1955  
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas

Paseo del Prado | Esquina Prado y Neptuno 
Parque Cental |  La Habana 1955  
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas

Monumento Apostol Jose Marti | Parque Cental | م La Habana 1955  
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas

Palacio del Centro Gallego  | Teatro Nacional 
Jardines del Capitolio Nacional | La Habana 1955  
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas

Palacio del Centro Gallego | Teatro Nacional | La Habana 1955  
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas

Capitolio Nacional |  La Habana 1955  
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas

Capitolio Nacional |  La Habana 1955  
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas


Capitolio Nacional |  La Habana 1955  
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas


Capitolio Nacional |  La Habana 1955  
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas

Capitolio Nacional |  La Habana 1955  
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas


Capitolio Nacional |  La Habana 1955  
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas

Capitolio Nacional |  La Habana 1955  
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas


Calle Obispo |  La Habana Vieja 1955  
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas

Calle Virtudes |  La Habana Vieja 1955  
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas

Calle Virtudes  |  La Habana Vieja 1955  
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas


Calle San Rafel  |  La Habana 1955  
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas

El Encanto | Calle San Rafel  y  Galiano |  La Habana 1955  
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas


El Encanto | Calle San Rafel y Galiano  |  La Habana 1955  
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas


Edifio Retiro Ontologico | Calle 23 |  El Vedado | La Habana 1955  
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas

 El Vedado |  La Habana 1955  
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas

Edificio FOCSA en construcción | El Vedado |  La Habana 1955  
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas

Embajada EEUU | Malecon | El Vedado |  La Habana 1955  
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas

Avenida de los Presidentes | El Vedado |  La Habana 1955  
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas

Monumento a Marti | Palacio de Justicia | Plaza Civica |  La Habana 1955  
en construcción 
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas

Edificio Tribunal de Cuentas | Plaza Civica |  La Habana 1955 
en construcción  
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas

Edificio Tribunal de Cuentas | Plaza Civica |  La Habana 1955  
en construccion 
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas

Edificio Ministerio de Comunicaciones  | Plaza Civica |  La Habana 1955
en construcción   
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas

Edificio Ministerio de Comunicaciones  | Plaza Civica |  La Habana 1955  
©  Fleitas Cuba Collection | Carlos Alberto Fleitas






escrito y diseño gráfico: Arq. Carlos Alberto Fleitas
video y fotos: Fleitas Cuba Collection  © 2014 Carlos Alberto Fleitas